Ocho errores en la creación de una mala estrategia
Charles Roxburgh en su artículo publicado en The McKinsey Quarterly 2003 number 2 al hablar de los factores que contribuyen a tener una mala estrategia, decide centrarse en el factor que afecta a los estrategas mismos: en la forma en la que basamos nuestras decisiones. Y enfatiza que cada una de las ocho razones que presenta ilustra un error que puede conducirnos a conclusiones equivocadas e incrementar el riesgo de crear una mala estrategia.
- Caer en el exceso de confianza.
- Aplicar criterios inconsistentes cuando hacemos juicios.
- Apegarnos al status quo.
- Trabajar en base únicamente a información conocida.
- Tomar acciones recurrentes. (ponerle dinero bueno al malo).
- Tener el irrefrenable deseo de imitar a los demás.
- Poseer una pobre habilidad para visualizar el futuro.
- Engañarnos con el falso consenso de que los demás apoyan nuestra idea.
Para nosotros no basta conocer esta información de Roxburgh. ¿Qué hacemos con ella?
El ejecutivo tradicional vuelca su energía en trazar un plan para no caer en ellos. Un emprendedor no desperdicia su energía. Aplica ese conocimiento.
Esto lo logra traduciendo su energía, conocimientos y atributos en oportunidades de negocio y finalmente en resultados.
Entre el ejecutivo tradicional y el emprendedor existe otra marcada diferencia. El primero sabe de estrategia, la aplica y toma decisiones que impactan al negocio. El segundo lo hace aplicando el pensamiento estratégico y la visión sistémica.
¿Qué diferencia existe entre uno y la otra?
El pensamiento estratégico es un hábito que la persona se ha formado para pensar de una manera diferente. Con un pensamiento estratégico aprendes a ver las cosas de manera diferente a los demás.
La visión sistémica es una disciplina mental. Es la capacidad que la persona tiene de ver la interconexión y los efectos entre los diferentes elementos de un negocio. Tomar decisiones con visión sistémica, es contar con la gran oportunidad de conocer por anticipado el comportamiento del negocio.
¿Significa que sabes lo que va a suceder? Nadie puede predecir el futuro con certidumbre
El que predice el futuro miente. Aun si dijera la verdad.
Lo que sí puedes hacer es ver con mayor claridad los ambientes en los que tus acciones van a darse.
En la práctica un emprendedor tiene la capacidad de ver interconectadas las variables macroeconómicas y las constantes del entorno, entremezclarlas y pronosticar el efecto en su negocio.
En otras palabras, para el emprendedor las variables macroeconómicas son solamente uno de los muchos elementos que tiene que interconectar.
Con estas diferencias entre el ejecutivo tradicional y el emprendedor ¿puede un ejecutivo ser emprendedor? No solamente puede. Los negocios de hoy exigen ejecutivos con mayores capacidades emprendedoras.
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