CONFORMISMO EN LAS EMPRESAS

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Tercer Acontecimiento

Me topé con un fenómeno social de tipo deportivo. Existe un renombrado futbolista mexicano –de foot ball soccer porque de foot ball americano no tenemos- que fue convocado a la selección nacional que va a sostener encuentros eliminatorios para el Campeonato Mundial a celebrarse en Alemania el próximo año.

Este señor aduciendo que estaba cansado “decidió” no acudir al llamado de la selección.

Aquí quiero revisar dos reacciones. Una la de su entrenador nacional que declarando públicamente que él no le había dado permiso, tampoco quiso tomar medidas disciplinarias. Pero cómo, ¿disciplinar a nuestra estrella? Y lo peor de todo, declara públicamente que en la siguiente oportunidad lo volverá a convocar. ¡Acabáramos!

Y la segunda reacción es de los aficionados al futbol. En una encuesta realizada por el periódico El Norte entre una muestra representativa de aficionados, a la mayoría –61%- le parece mal que haya decidido no jugar. Y aquí viene lo sensacional, una mayoría aun más grande –64%- considera que debe ser nuevamente convocado.

Sin duda, el conformismo –no la paciencia de la que habla Ochoa-, se da en todas partes. Es un fenómeno repetitivo.

Conformismo, un mal epidémico en las empresas... y en nuestras sociedades.


Me gustaría invitar a quienes lean esta nota que compartan sus puntos de vista sobre este fenómeno con la promesa de que todas las aportaciones serán publicadas en nuestra página sin cambios ni censura.

Francisco Quintal es miembro de la Firma

PARTE 2: Segundo Acontecimiento